El censo evita que una casa reciba tres veces y la de al lado ninguna. Marca el punto exacto en el mapa.
Si marcas inhabitable, la vivienda entra a la cola de evaluación estructural.
Es lo que define el tamaño de cada entrega. Sin esto, los mercados llegan mal calculados.
Marcar lo entregado es lo que hace útil el censo: la próxima brigada ve que aquí ya pasaron.
Marca primero el punto en el mapa (paso 1) para revisar qué ha llegado ahí.
Los datos personales quedan privados: en el mapa solo sale la necesidad y la zona, nunca el nombre ni la cédula.
Ya quedó en el censo. Cualquier brigada que llegue va a ver qué recibió y qué falta.
Guarda el número de la ficha: con él se puede registrar la próxima entrega en esta vivienda.